miércoles, 17 de febrero de 2010

El camino del ser humano. PAULO COELHO


tan solo por amor
El camino del ser humano. PAULO COELHO

En uno de sus raros escritos, el sabio sufí Hafik comenta que el camino del ser humano en la tierra está lleno de contradicciones y desafíos que sólo pueden superarse en la medida en que cada uno admite ser el único responsable de sus decisiones: «Sólo los ignorantes quieren imitar el comportamiento de los otros. Los hombres inteligentes no pierden el tiempo con esto y desarrollan sus habilidades personales; saben que no hay dos hojas iguales en un bosque de cien mil árboles. No existen dos viajes iguales en el mismo Camino».
Según otros sabios, Dios también busca la diversidad en todo lo que hace. Y eso fue lo que inspiró a Alejandro Dolina para asociar la historia de la arena a una de las leyendas de la creación del pueblo árabe. Cuenta Dolina que, nada más terminar de construir el mundo, uno de los ángeles advirtió al Todopoderoso de que se había olvidado de poner la arena en la Tierra; grave defecto si consideramos que los seres humanos se verían privados para siempre de pasear por las orillas de los mares, masajeando sus pies cansados y sintiendo el contacto con el suelo. Además, el fondo de los ríos resultaría siempre áspero y pedregoso, los arquitectos no podrían usar un material que les es indispensable, y los pies de los enamorados no tendrían donde dejar sus huellas. Con la intención de remediar su olvido, Dios envió al arcángel san Gabriel con una enorme bolsa, para que fuera derramando la arena por los lugares donde fuera necesaria.

Gabriel hizo entonces las playas y el lecho de los ríos, pero cuando ya regresaba al cielo llevando el material que había sobrado, el Enemigo –siempre atento para intentar arruinar la obra del Todopoderoso– consiguió hacer un agujero en la bolsa por el que se derramó todo su contenido.

Esto ocurrió en el lugar que hoy conocemos como Arabia, transformando casi toda la región en un inmenso desierto.

Gabriel, desolado, fue a pedirle disculpas al Señor por no haber notado que el Enemigo se le acercaba. Y Dios, en su infinita sabiduría, resolvió compensar al pueblo árabe por el error involuntario de su mensajero.


Creó para ellos un cielo lleno de estrellas, único en el mundo, para que siempre mirasen hacia lo alto.

Creó el turbante, que, bajo el sol del desierto, es mucho más valioso que una corona.


Creó la tienda, que permite que las personas puedan desplazarse de un lugar a otro, descubriendo constantemente nuevos paisajes a su alrededor y sin las desagradables necesidades de mantenimiento que tienen los palacios.

Le enseñó a este pueblo cómo se forja el mejor acero para la espada. Creó el camello. Desarrolló la mejor raza de caballos.


Y le dio algo mucho más precioso que todo lo dicho y lo que falta por decir: la palabra, el verdadero oro de los árabes. Mientras otros pueblos modelaban los metales y las piedras, los pueblos de Arabia aprendían a modelar el verbo.

El poeta pasó a ser sacerdote, juez, médico, jefe de los beduinos. Sus versos tienen poder: pueden traer alegría, tristeza, nostalgia. Pueden desencadenar la venganza y la guerra, unir a los amantes, reproducir el canto de los pájaros.

Y concluye Alejandro Dolina: «Los errores de Dios, como los de los grandes artistas, como los de los verdaderos enamorados, desencadenan tantas reparaciones felices, que cabe desearlos».

Paulo Coelho


sábado, 13 de febrero de 2010

El milagro de la fuente: Alza tu mirar espiritual hacia mí cuando los enigmas de la vida te asedien. Yo tejo los hilos de los pensamientos en los labe


BOBBY PULIDO Desvelado
El milagro de la fuente


"Había una vez un niño, hijo único de un guardabosques pobre, que crecía en la soledad del bosque. Además de sus padres conocía a pocas personas. Tenía una estructura frágil y su piel era casi transparente. Era fascinante mirar sus ojos, pues eran fuente de los más profundos milagros del espíritu, y aunque pocas personas entraban en el ámbito de su vida, al niño no le faltaban amigos.

Cuando la luz dorada del Sol relucía en las montañas de los alrededores, la mirada pensativa del niño inspiraba en su alma el oro del espíritu; la disposición de su corazón se tornaba cual aurora. Pero cuando las nubes oscuras impedían los rayos de la aurora, y un clima sombrío cubría todas las cumbres, la mirada del niño era triste y su corazón melancólico.

Estaba entregado a la vida espiritual de su pequeño mundo, que no le era más extraño que los miembros de su cuerpo. Los árboles y las flores del bosque también eran sus amigos. Desde las copas de los árboles, los pétalos de las flores y las cumbres de las montañas, le hablaban seres espirituales y él comprendía lo que ellos le susurraban. Los milagros de los mundos ocultos se le abrían cuando su alma conversaba con lo que parece inanimado para la mayoría de las personas.

Frecuentemente los padres, preocupados, sentían la falta del querido hijo. En estas ocasiones él se hallaba en otro lugar, donde nacía de la roca una fuente, salpicando las piedras con millares de gotitas. Cuando el brillo plateado de la luz lunar se reflejaba en fantasmagóricos colores en el torrente de las gotas, el niño podía permanecer durante horas al lado de la fuente. Ante su visión clarividente aparecían formas fantásticas en el juego del agua y en el titilar de la claridad lunar. Las formas se condensaban en tres imágenes de mujeres, que le hablaban de aquellas cosas ansiadas por su alma.

Una vez, una noche de verano en que el niño estaba sentado junto a la fuente, una de las mujeres golpeó en millares de pedacitos el juego colorido de gotas de agua, y las dio a la segunda mujer. Esta moldeó con las gotitas un cáliz de brillo argentino y lo entregó a la tercera mujer. Esta lo llenó de luz plateada y se lo dio al niño, que había presenciado todo con su videncia.

La noche siguiente a esta experiencia, él soñó que un dragón feroz le robaba el cáliz. Después de esa noche el niño vivenció el milagro de la fuente tres veces más. Pero luego las mujeres no aparecieron más, ni siquiera cuando él se sentara en meditación al lado de la fuente bañado por la luz de la luna.

Pasaron trescientas sesenta semanas desde la última vez en que las mujeres se le aparecieran. El niño hacía ya mucho que se había tornado hombre, y se había mudado de la casa paterna y del bosque a una ciudad extraña. Una tarde, cansado del trabajo, pensando en lo que la vida tenía para ofrecerle, se sintió de repente como el niño que fue, traspuesto a su fuente en la roca, y nuevamente vio a las mujeres del agua. Pero esta vez las escuchó hablar.


La primera le dijo:
- Recuérdame toda vez que te sientas solitario en la vida. Yo atraigo la visión anímica del hombre hacia las distancias etéricas y las amplitudes estelares. Y a quien quiera sentirme, extiendo la poción de la esperanza vital de mi copa milagrosa.

La segunda también le habló, diciéndole lo siguiente:
- No te olvides de mí en los momentos que necesites de tu coraje. Yo dirijo los instintos del corazón del hombre hacia las profundidades del alma y las alturas del espíritu. Y para quien busca sus fuerzas conmigo yo forjo la energía de la fe en la vida, con mi martillo milagroso.

Y la tercera se manifestó así:
- Alza tu mirar espiritual hacia mí cuando los enigmas de la vida te asedien. Yo tejo los hilos de los pensamientos en los laberintos de la vida y en la profundidad del alma. Y para quien tenga confianza en mí yo tejo los rayos del amor a la vida en mi telar milagroso.

En la noche que siguió a aquella experiencia el hombre soñó que un dragón feroz andaba furtivamente a su alrededor, pero no podía aproximarse a él: lo protegían las criaturas que en otro momento había vislumbrado en la fuente de la roca y que lo venían acompañando desde su tierra natal hasta ese lugar extraño."

Publicado por Ana M. Fernandez Vuono

BOBBY PULIDO / DESVELADO.

jueves, 11 de febrero de 2010

Llevo tu corazón (lo llevo en mi corazón).



LLEVO TU CORAZÓN CONMIGO cameron diaz en sus zapatos

E.E. Cummings

http://www.youtube.com/watch?v=Vipe5E06Sdk


Llevo tu corazón conmigo (lo llevo en mi corazón)
nunca estoy sin él (tú vas dondequiera que yo voy, amor mío); y todo lo que hago
por mí mismo lo haces tú también, amada mía.
No temo al destino (pues tú eres mi destino, mi amor)
no deseo ningún mundo (pues hermosa tú eres mi mundo, mi verdad)
y tú eres todo lo que una luna siempre ha sido y todo lo que un sol cantará siempre eres tú.
He aquí el más profundo secreto que nadie conoce (he aquí la raíz y el brote del brote y el cielo del cielo de un árbol llamado vida; que crece más alto de lo que un alma puede esperar o una mente puede ocultar) y éste es el prodigio que mantiene a las estrellas separadas.
Llevo tu corazón (lo llevo en mi corazón).
http://www.youtube.com/watch?v=Vipe5E06Sdk LLEVO TU CORAZON


martes, 9 de febrero de 2010

SI ME VES CANSAD@...Ven a recordarme cómo es un comienzo,

Veronikha - Prueba de amor
SI ME VES CANSAD@
Si me ves cansad@, fuera del sendero,ya casi sin fuerzas para hacer el camino...Si me ves sintiendo que la vida es dura,porque ya no puedo, porque ya no sigo...
Ven a recordarme cómo es un comienzo,ven a desafiarme con tu desafío.Muéveme en el alma, vuélveme al impulso,llévame a mí mismo...
Yo sabré entonces encender mi lámpara en el tiempo oscuro y entre el viento fríovolveré a ser fuego desde brasas quietasque alumbren y revivan mi andar peregrino.Vuelve a susurrarme aquella consignadel primer paso para un principio.Muéstrame la garra que se necesitapara levantarse desde lo caído.Si me ves cansado fuera del sendero,sin ver más espacios que el de los abismos.
Trae a mi memoria que también hay puentes,que también hay alas que no hemos visto...Que vamos armados de fé y de bravura,que seremos siempre lo que hemos creído.Que somos guerreros de la vida,y todo nos guía hacia nuestro sitio.Que un primer paso y que un nuevo empeñonos lleva a la forma de no ser vencidos.Que el árbol se dobla, se agita, se estremece,deshoja y retoña pero queda erguido.Que el único trecho que da el adelantees aquél que cubre nuestro pie extendido...
Si me ves cansado, fuera del sendero,solitario y triste, quebrado y herido,siéntate a mi lado, tómame las manos,entra por mis ojos hasta mi escondrijo.Y dime se puede e insiste: se puede,hasta que yo entienda que puedo lo mismo.
Que tu voz despierte, desde tu certeza,al que de cansancio se quedó dormido.Y tal ves, si quieres, préstame tus brazos,para incorporarme, nuevo y decidido.Que la unión es triunfo cuando ambosvamos con el mismo brío...
Si me ves cansado, fuera del sendero,lleva mi mirada hacia tu camino, hazme verlas huellas, que allá están marcadas,de un paso tras otro por donde has venido...Y vendrá contigo una madrugada,la voz insistente para un nuevo inicio.Que abriré otro rumbo porque sí, he creído,que siempre se puede, se puede, MI AMIG@.